La piel de ciervo es un cuero de calidad y robusto. Este cuero se utiliza principalmente en el sector de la guantería (debido a su flexibilidad y resistencia) y en el ámbito del lujo (correas de reloj, bolsos...). La piel de ciervo también se emplea a menudo para la confección de prendas y trajes, especialmente chaquetas y réplicas históricas.